10 de julio de 2011

Entrevista a Julio Ruiz

En esta ocasión, rescataré una pequeña entrevista que hice unos cuantos años a Julio Ruiz con motivo de un trabajo de carrera sobre la musica alternativa o indie.


Julio Ruiz, el presentador lleva 40 años de experiencia dirigiendo el espacio de música indie e independiente Disco Grande de RNE 3. Desde aquí, quiero agradecerle a Julio Ruiz la disposición y colaboración que me ha prestado para poder entender mejor todo lo que rodea a la música alternativa.





¿Qué diferencias o características puede aportar la etiqueta “alternativo” a un género musical?

Se llama alternativo porque es la alternativa a lo mainstream, a lo comercial, a lo habitual en lo que es el negocio musical. Y eso no quiere decir que algo no empiece en alternativo y acabe en mainstream (Amaral empezaron en circuitos-salas de concierto- y emisoras - en Radio 3- alternativas).

¿Existe algún motivo por el cual se iniciase este movimiento musical?

Siempre en todas las épocas ha habido una respuesta a lo establecido. En lo musical, también. Allá por finales de los 70 llegó el punk y aquí, en España, un poquito más tarde llegó la movida madrileña y ramificaciones. Al panorama de productos melódicos y sin chicha se opusieron Los Secretos, Radio Futura, Alaska y Los Pegamoides, Nacha Pop, Mamá y un buen montón de grupos que rompieron moldes... Cuando estos tomaron el poder y a finales de los 80 y principios de los 90 esas bandas o habían desaparecido o daban sus últimos coletazos surge la generación indie como respuesta.

¿Puede considerarse el género Indie como la vertiente británica del rock alternativo estadounidense?

Totalmente. Aquí, en nuestro país, los grupos indies empezaron a moverse en el ámbito maquetero en determinados programas de Radio 3 y luego en emisoras satélites como son otras más pequeñas, quizás no de ámbito nacional, pero también con su área de influencia. Algo parecido a lo que ocurre en América con el poder de convocatoria de las radios universitarias. Y, también, a otro nivel, claro, el reflejo que tiene el primer exponente en UK.

¿Cuál es el límite para poder denominar o entender a un grupo como alternativo?

El límite está en el envoltorio; en cómo nace. Hoy en día es muy posible que el artista sea tan autosuficiente que grabe su disco -antes, maqueta- en casa, que se lo saque él mismo y no espere a que un sello, indie, si, pero sin invertir, apenas le ponga su sello, y que lo venda en la red.

¿Es tan fuerte la presión que ejercen las discográficas como argumentan algunos de estos grupos en la elaboración de sus trabajos?

Siempre las grandes discográficas han querido imponer sus normas que para eso hay -o había, que ahora con esto de la crisis y en el sector discográfico, más aún y desde hace más tiempo- jefes de producto que marcan las líneas de cómo tiene que ser el disco que salga a la calle. En la personalidad del artista está el no dejarse manipular o dejar que lo hagan lo mínimo para que su propuesta no se desvíe mucho del original.

¿Les resulta rentable a esta clase de bandas mantenerse como alternativa, o como ocurre en el pop buscan desde un principio obtener un rápido reconocimiento musical?

Todos los grupos quieren ser famosos y vender discos y ganar dinero y vivir de esto. Eso siempre. Y si no ahí está frase de "quiero ser un bote de Colón y salir anunciado en la televisión". Lo que ocurre es que lo ideal es trascender el círculo de amiguetes y llegar a más y más y más gente y vender discos por miles y llenar conciertos sin perder tus señas de identidad, ya habido grupos en el mundo del pop, que lo han conseguido; no es tan difícil.

Para la música alternativa ¿El efecto de la piratería puede verse como una forma para darse a conocer o por el contrario es todavía algo más dañino?

Hace mucho que los artistas y quienes les rodean (managers, sellos discográficos, aunque sean indies) no viven de la venta de discos, sino de los conciertos. La piratería es un mundo que a los habitantes del territorio indie casi ni les llega. Los propios artistas muchas veces cuelgan gratis sus canciones para que sus seguidores las descarguen y conozcan su trabajo.

¿Cómo se encuentra el panorama español en este ámbito de la música, tras el auge mediático que supuesto en los últimos años la aparición de grupos como Vetusta Morla?

Justamente Vetusta Morla es el ejemplo del triunfo del "hágaselo usted mismo". Por encima de filias -les adoran- y fobias -tienen detractores, pero peor es dejar indiferente- este disco que han vendido y mucho se lo hicieron ellos mismos, se pagaron los gastos de grabación y producción (lo hizo un amigo, al que consideran casi uno más de la banda) y crearon un propio sello para editarlo después de pasearlo sin éxito por discográficas, las mismas que ahora deberán pagar un pastón si quieren ficharles. El ejemplo de este grupo espolea en el buen sentido a que puede haber otros Vetustas Morlas por ahí afuera esperando a que se repita el "milagro".

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