Les informamos que el afamado DJ que tenía previsto pinchar esta noche, se ha caido a última hora del cartel. En su lugar actuará un pianista. No se marchen todavía, les aseguramos que por lo menos le va a llamar la atención.
Puede que esta situación nunca llegue a producirse. Por raro que suene, Maxence Cyrin no desentonaría en absoluto si se diera el caso. Este artista francés ha mostrado desde siempre una cierta predilección por la música tecno y electrónica. De hecho, su primer álbum, Modern Rhapsodies, es un recorrido de lo que sonaba en las pistas de baile durante la década de los 90. De esta manera, se puede escuchar como se oye en el piano el tema de Massive attack, Unfinished Sympathy. O el giro que le dan las teclas al Windowlicker de Appex Twin. Incluso, Cyrin se atreve aquí a emular al grupo Depeche Mode, todo un icono de la época.
Como él afirma en esta entrevista, simplemente intenta trasmitir emociones con uno de los instrumentos más melodramáticos que hay. El piano le da la posibilidad de respetar la canción original y descubrir la sensibilidad que puede haber detrás de todo ese vertiginoso ritmo. Esto se hace aún más evidente en el que fue su siguiente disco Novo Piano, donde, sin olvidarse de la electrónica, con un guiño a Daft Punk, hace un nuevo salto en ese afán experimental que persigue. En este trabajo Maxence Cyrin juega con varios éxitos de ayer y de hoy de la escena musical pop (Beyonce), rock (Nirvana, Pixies) y alternativa (MGMT, Arcade Fire). Merece la pena acordarse de la mayoría del tracklist porque es en este álbum donde el pianista consigue potenciar la delicadeza de unos temas ya por sí intachables Subjetivamente hablando puede que este popurrí de versiones sea su mejor proyecto hasta la fecha. A continuación, los dos covers de los temas Where is my mind y No cars go:
Lo último que le faltaba a Cyrin era realizar un disco con sus propias canciones, un objetivo que ha logrado este 2012. Con el título de The Fantasist recupera los sintentizadores para trasmitir eso mismo que promete, fantasía. Por eso puede sugerir el climax propio de una casa abandonada como puede notarse, de hecho incorpora unos arreglos orquestales que dan una mayor melancolía y dramatismo a los temas. Un intento de lo que sería una más que posible banda sonora para un filme que vuelve a demostrar que Maxence Cyrin no es un pianista del montón: él siempre va experimentar melodías con las teclas de su piano.
Quizás Maxence Cyrin no terminase de convencer a los presentes en aquella hipotética sustitución que se planteaba al principio como entradilla de este post. Lo cierto es que su música seria un buen transito final a esa movida sesión DJ o en aquel acalorado concierto de masas.
Puede que esta situación nunca llegue a producirse. Por raro que suene, Maxence Cyrin no desentonaría en absoluto si se diera el caso. Este artista francés ha mostrado desde siempre una cierta predilección por la música tecno y electrónica. De hecho, su primer álbum, Modern Rhapsodies, es un recorrido de lo que sonaba en las pistas de baile durante la década de los 90. De esta manera, se puede escuchar como se oye en el piano el tema de Massive attack, Unfinished Sympathy. O el giro que le dan las teclas al Windowlicker de Appex Twin. Incluso, Cyrin se atreve aquí a emular al grupo Depeche Mode, todo un icono de la época.
Como él afirma en esta entrevista, simplemente intenta trasmitir emociones con uno de los instrumentos más melodramáticos que hay. El piano le da la posibilidad de respetar la canción original y descubrir la sensibilidad que puede haber detrás de todo ese vertiginoso ritmo. Esto se hace aún más evidente en el que fue su siguiente disco Novo Piano, donde, sin olvidarse de la electrónica, con un guiño a Daft Punk, hace un nuevo salto en ese afán experimental que persigue. En este trabajo Maxence Cyrin juega con varios éxitos de ayer y de hoy de la escena musical pop (Beyonce), rock (Nirvana, Pixies) y alternativa (MGMT, Arcade Fire). Merece la pena acordarse de la mayoría del tracklist porque es en este álbum donde el pianista consigue potenciar la delicadeza de unos temas ya por sí intachables Subjetivamente hablando puede que este popurrí de versiones sea su mejor proyecto hasta la fecha. A continuación, los dos covers de los temas Where is my mind y No cars go:
Lo último que le faltaba a Cyrin era realizar un disco con sus propias canciones, un objetivo que ha logrado este 2012. Con el título de The Fantasist recupera los sintentizadores para trasmitir eso mismo que promete, fantasía. Por eso puede sugerir el climax propio de una casa abandonada como puede notarse, de hecho incorpora unos arreglos orquestales que dan una mayor melancolía y dramatismo a los temas. Un intento de lo que sería una más que posible banda sonora para un filme que vuelve a demostrar que Maxence Cyrin no es un pianista del montón: él siempre va experimentar melodías con las teclas de su piano.
Quizás Maxence Cyrin no terminase de convencer a los presentes en aquella hipotética sustitución que se planteaba al principio como entradilla de este post. Lo cierto es que su música seria un buen transito final a esa movida sesión DJ o en aquel acalorado concierto de masas.
Gran artículo. Me has descubierto un músico extraordinario.
ResponderEliminarGracias por el comentario. Si te gusta este tipo de música, te recomiendo que le eches alguna escucha a otros pianistas que también suelen alejarse del clásico piano, como Dustin O´Halloran, Max Richter o Ludovico Enaudi. No te defraudaran :).
ResponderEliminarSaludos